A los habitantes de la Provincia de Luya
A lo largo del
territorio peruano, existieron una serie de pueblos cuya historia no es conocida a pesar
que gran parte de
estas culturas viven en nosotros y no
han podido ser borradas por el tiempo ni la conquista.
Creemos que nuestra
historia le pertenece
a los pueblos vecinos
conocidos, o la
atribuimos al glorioso imperio
incaico; es decir
la mayoría de los
pueblos actuales se
mantienen sin conocer parte
de sus orígenes
y el desarrollo
que alcanzaron sus ancestros.
Esto, nos lleva a promover la reconstrucción y recuperación
de nuestra memoria colectiva, basándonos en datos históricos, en documentos
existentes, en evidencias arqueológicas y manifestaciones culturales que
persisten hasta hoy.
Nuestra provincia es un colage donde la naturaleza y la
historia plasmaron lo mejor de sí, prueba de ello es Huaylla Belén, La caverna
de Quiocta, Los Purunmachos de Karajía, Pueblo de los Muertos, El Gran Vilaya,
Ayachaqui, Pueblo Viejo, Kuélap, Galeras, Kacta, Lic, entre otros lugares que
nos ayudan a consolidar el profundo orgullo
que sentimos por nuestras raíces y por nuestros ancestros.
Los que poblamos el actual territorio luyano, descendemos de
un pueblo forjador de una civilización avanzada, aquellos que destacaron en la
agricultura, arquitectura y prácticas quirúrgicas desconocidas en el mundo
moderno.
Por nuestras venas corre sangre Chillaos, cultura indómita
que se atrevió a enfrentar la agresión de los imperios inca y español. Los Chillaos no han desaparecido porque los
descendientes vivimos junto a las viejas
ciudades de piedra, cerca a las tumbas de nuestros ancestros.
Nuestra estirpe, permanecerá pujante a través del tiempo.